El proyecto 0-3 del comedor de Urmendi en Oiartzun es esperanzador en muchos sentidos. Siendo los niños y niñas los protagonistas del proyecto, siendo aupados por sus familiares y educadores. Trabajando la alimentación consciente y la salud desde bien pequeños, fomentando modos de funcionamiento respetuosos y autóctonos: cociner@s de Oarsoaldea, productos autóctonos, comida casera, a fuego lento y sin prisa (y ecológico en la medida de lo posible).
Desde 2022 Urmendi se nutre a base de productos de Labore. Con productos locales y saludables en Urmendi intentan inculcar a los escolares unas costumbres de consumo saludables y sostenibles. Urmendi ha sido pionero en este sentido y ha demostrado que si hay voluntad, el cambio es posible. Por ello, a menudo presentamos como modelo en diferentes foros el corto circuito de alimentación creado entre ellos.



El proyecto Comedores escolares de Donostia-San Sebastián hacia un modelo de soberanía alimentaria fue presentado a la convocatoria de subvenciones en materia de Sensibilización y Educación para la Transformación Social (EDS) de la ONG Mugen Gainetik en colaboración con Labore Oarso y la última iniciativa que hemos llevado a cabo en este marco ha sido la realización de un documental. En ella presentamos la cocina de la escuela infantil Urmendi como un modelo a seguir:
A finales de febrero nos enteramos de que el Gobierno Vasco no va a conceder ayudas económicas a las Escuelas Infantiles Municipales. Por ello, el proyecto de la escuela infantil Urmendi se encuentra en una situación crítica. La escuela infantil Urmendi es un patrimonio de la villa. Como ex-alumn@s, padres, madres, familiares y ciudadanos debemos mucho a los educadores y educadoras del lugar y a un proyecto que se ha ido tejiendo lentamente en contacto con la ciudadanía a lo largo de los años. Vivimos con angustia las decisiones tomadas en el contexto político del Gobierno Vasco, que ya no aportará nada a las Escuelas Infantiles Municipales. A través de esta acción, se impulsan las Haurreskolak Municipales a la red Consorcio Haurreskola, únicamente en la etapa 0-2, y en nuestro caso supone la disolución del proyecto propio 0-3 en Oiartzun. Ante todo esto, queremos mostrar todo nuestro apoyo al proyecto de pueblo y queremos decir alto y claro que Urmendi es del pueblo.

Hasta ahora, y en la actualidad, el Gobierno Vasco se encarga de aproximadamente un tercio de la financiación de la escuela infantil; del resto, como es obvio, el Ayuntamiento de Oiartzun. Pues bien, en noviembre de 2024 el Gobierno Vasco declaró que dejará de financiar las escuelas infantiles municipales, y que la única opción real será que esas escuelas infantiles pasen al Consorcio Haurreskolak a la red del Departamento de Educación del Gobierno Vasco. Por lo demás, el ayuntamiento debería asumir íntegramente la financiación, consciente de que el presupuesto municipal, por sí solo, no puede hacer frente a esa cantidad de dinero.
Para saber más podéis pasaros por el artículo que redactaron en Hitza, o la carta que escribieron varios compañeros.
Queda una pregunta, una gran pregunta a los miembros de la plataforma, que también compartimos los miembros de Labore. Es una pregunta en forma de globo que aúna esperanza y desesperación y que crece con preocupación y tristeza: ¿y ahora, qué? ¿No hay realmente voluntad política para explorar otros escenarios? Como un retoño al modelo educativo público-comunitario, ¿no tiene futuro Urmendi en el ámbito educativo vasco? Y como sociedad, ¿por qué vamos a luchar si no es por esta infraestructura social y ciudadana de calidad que es la principal?


