En el 2018 una cuantas personas iniciaron un proyecto colectivo autogestionado para recuperar castañares abandonados y producir harina de castaña para autoconsumo en el Valle de Aldudes. Uno de los miembros de este proyecto es Gilles, nacido en Urepele que el año pasado decidió empezar a trabajar con castañas de forma profesional. Actualmente, trabaja con 3 hectáreas de castañares. Con otros 5 miembros de la asociación Gaztaina (que trabaja para el desarrollo y la promoción de la castaña en Iparralde) colectivizaron una nave y material de transformación en Makea. Cada uno tiene sus castañas y productos propios pero todos los trabajos los hacen en común.
A medida que avancemos en otoño recibiremos nuevos productos elaborados con la cosecha de este año, pero de momento hemos traído el paté vegetal de castaña y la crema de castañas.
Crema de castaña
Está hecha a base de castaña fresca pelada con máquina y cribada a mano. Se hierve, se le añade un almíbar casero de agua y azúcar, se tritura y se cuece. Esterilizan los botes en autoclave. El porcentaje total de azúcar de su crema (el del fruto más el añadido) es del 43% (habitualmente 55-60% en el comercio).
Uso: se consume con yogur natural, en crepes, para hacer bizcochos, en batidos, con queso fresco o curado, o tal cual a cucharadas. Combina bien con el chocolate.
Paté de castañas
Ingredientes: castañas (55%), garbanzos de Navarra (20%), aceite de girasol (10%), zanahoria y cebolla (10%), aceite de oliva (5%), sal y tomillo.
Tanto las castañas como los elaborados están certificados en ecológico.
La realización de diferentes elaborados nos parece una excelente manera de dar salida a los frutos que nos da la naturaleza y también nos parece una estructura organizativa a explorar la de instalarse colectivamente. La castaña es una fuente valiosa de hidratos de carbono y, en menor medida, de proteínas. ¡A ver si os gustan!



