En el trabajo o en el colegio, para saber cuál es la ruta más rápida para llegar a un sitio, para mandarle un whatsapp a un amigo, para ver si nos ha llegado un nuevo e-mail, porque estamos a la espera de una llamada, para comprar cualquier cosa, pasar el tiempo en las redes sociales, para buscar información en internet, ver una película…
Son muchas las funciones que cumplen los ordenadores, tablets y móviles. De hecho ya forman parte de nuestra vida. Pero al ser aparatos nuevos, las consecuencias de su uso aún están siendo estudiadas.
Por el momento, el efecto que tienen en el sueño, en las enfermedades metabólicas o en la depresión son las consecuencias más estudiadas.
Y es que el día sigue teniendo 24 horas, y gran parte del tiempo que pasamos con estos dispositivos lo pasábamos antes, hablando con otra persona, leyendo, moviéndonos… y la mayoría de las veces al aire libre.
Además, los rayos que emiten se relacionan con la irregularidad del sueño y acortan frecuentemente el número de horas de sueño.
No solo eso, a través de las redes sociales vemos una pequeña parte de la realidad de la vida del resto, la mayoría de las veces lo mejor, y pensamos que esto es una realidad. Distorsionando nuestra visión de la vida.
Estos dispositivos nos ofrecen y someten a la conectividad y a una estimulación constante.
Pero no son todo inconvenientes, estos dispositivos sirven para facilitarnos la vida. El acceso a la información es más fácil, permiten automatizar y organizar el trabajo y agilizar trámites.
Por lo tanto, manteniendo los beneficios de estos dispositivos, os proponemos una serie de recomendaciones para paliar los daños:
- Pasar unas horas al día sin móvil. Para dar un paseo, al hacer recados, en el trabajo… déjate el móvil en casa.
- Establecer en casa lugares o momentos “sin dispositivos”. Por ejemplo, mientras comemos o en el baño.
- Apagar los aparatos una hora antes de ir a dormir y dejarlos fuera de la habitación.
- Hacer “vacaciones de dispositivos”. Cuando estés de vacaciones, por ejemplo, o simplemente si es posible en el día a día, pasa un par de días sin dispositivos.
- Cada 20 minutos que pases usando dispositivos digitales, fija la mirada en un objeto que esté a 6 metros durante 20 segundos
- Levantarse y moverse cada hora que pasemos sentados con los aparatos. Bien para caminar uno metros o para hacer algunas flexiones o sentadilas.
- Limitar el uso de las redes sociales: limitándose a un tiempo al día, fijando un horario de uso, o no utilizarla durante unos días a la semana.
Para que reducir el uso de estos dispositivos resulte más fácil, recomendamos hacer algo que nos gusta:
- Practicar deporte, el que sea.
- Lectura.
- Meditación
- Compartir tiempo con amigos, familiares, allegados…
- Música, fotografía, arte… o cualquier otra afición.
O simplemente no hacer nada. Pues a veces conviene frenar el ritmo de vida que llevamos, para pasar un rato a solas y en silencio con nosotros mismos.


